
Seguro que alguna vez has visto en alguna película policíaca la técnica del dilema del prisionero. Esta técnica se puede tratar como una estrategia de negociación. Se podría considerar más o menos ética, eso queda para la valoración de cada uno pero es, sin duda, una estrategia para conseguir cerrar un acuerdo. La situación, en el ámbito policial, sería la siguiente:
Se consigue capturar a dos sospechosos que han colaborado en un delito, por ejemplo un robo, pero no hay pruebas suficientes para aplicarles la condena total que merecen, así que la policía necesita que confiesen.


